domingo, 20 de octubre de 2013

Circuito Religioso -Colonia Uruguay


Templo Valdense
En la zona Este del departamento de Colonia existen 4 congregaciones religiosas que se establecieron, en un radio de 10 Km. hace más de un siglo. Católicos, Valdenses, Congregación Evangélica y Adventistas han coexistido en un ámbito de respeto y tolerancia, otorgando una impronta muy particular en esta zona del departamento.

Los visitantes que llegan a Colonia pueden adentrarse en la particular historia de los colonos que poblaron estas tierras y conocer acerca de su cultura y sus creencias religiosas, realizando el Circuito Histórico Religioso “Caminos de Tolerancia”. Este circuito muestra, fundamentalmente, el camino compartido por católicos y valdenses, y contempla 14 puntos de interés.

1- Templo Valdense:

Primer Templo Valdense erigido en Uruguay. Su construcción comenzó en 1868 y fue consagrado el 24 de setiembre de 1893. El impulsor de su construcción fue el pastor Miguel Angel Morel. Los bancos fueron importados de EE.UU. en 1898. Es el único templo valdense con doble campanario en Uruguay. Fue declarado Monumento Histórico en 1976.

2- Plaza Doroteo García:

Destacada personalidad de Gobierno a mediados del s. XIX, Doroteo García fue el impulsor de la radicación de los colonos. Se dice que fue él quien sugirió el nombre de La Paz para la villa. En la plaza se encuentra el monumento a los colonos valdenses, obra del escultor José Belloni. Rodean al monumento placas con el nombre de las colonias valdenses en Uruguay y Argentina.

3- Capilla Católica:

Fundada el 14 de setiembre de 1935 y denominada “Capilla de la Santa Cruz”. Construida en terrenos donados por los hermanos Pérez Buttler. La fachada fue terminada con ladrillos donados por la Iglesia Valdense. El edificio del seminario fue terminado en 1939.

4- Casa Miguel Morel:

Miguel Morel fue el primer Pastor valdense en llegar a Sudamérica, el 6 de mayo de 1860 a los 40 años, acompañado de su familia. Su estancia en estas tierras fue accidentada y muy difícil, ya que debió disciplinar y dirigir la vida espiritual de los colonos. Aún se ven vestigios del jardín que rodeaba la casa y que sirvió, además, de vivero.

5- Cementerio Valdense:

Terreno asignado cuando se repartieron las chacras a los colonos en 1858. En 1862 fue cercado con una pared de ladrillos de “25 varas de frente”. Es administrado por la Iglesia Valdense y en él se hallan las tumbas de todos aquellos que contribuyeron al progreso de la colonia.

6- Casa Griot:

Juan Bartolomé Griot llegó a ser un prospero comerciante. Arribó con los primeros colonos. Fue referente y contacto importante entre Gobierno, Iglesia, comercio y colonos. Cuando en 1877 llegó al país Daniel Armand Ugon y su Señora, vivieron por un tiempo en su casa. Alquiló parte de su comercio para que funcionara el primer Liceo en 1888.

7- Centro Emmanuel:

Centro ecuménico de meditación. Se comienza su construcción en 1959 por iniciativa y donación de Matilde Berthout van Berchen de Galland, descendiente de una familia suiza de larga trayectoria en los valores espirituales. Emmanuel significa: “Dios entre nosotros”. Desde hace una década la granja es manejada con técnicas ecológicas.

8- Templo Valdense:

Consagrado el 15 de noviembre de 1898 al cumplirse 40 años de la llegada de los colonos valdenses.  Lo primero en terminarse fueron los salones del ala sur y en 1895 ya funcionaban en ellos la Escuela y el Liceo. El mobiliario fue donado por el genovés-argentino Isidoro de Bendetti. El órgano de 970 tubos fue instalado con motivo del centenario de la colonización valdense en 1958.

9- Museo Valdense:

Fue el primer edificio religioso de la ciudad y funcionó, desde el principio, como Escuela y Templo. En 1877 un huracán lo derrumbó. Fue inmediatamente reconstruido tal cual hoy se lo ve. En más de 130 años de existencia ha cumplido variadas funciones: Templo, Escuela, Liceo, Escuela del Hogar, Sala de deportes, exposiciones y, actualmentem Museo.

10- Unión Cristiana de Jóvenes:

Los niños reciben formación religiosa en las Escuelas Dominicales y llegados a la adolescencia se nuclean en las Uniones Cristianas de Jóvenes. En Colonia Valdense comienza en 1895. La actual sede es inaugurada el 24 de febrero de 1924. Es usada para teatro, reuniones, conferencias, exposiciones, fiestas, etc

11- Casa Armand Ugon:

Llegó a la colonia en 1877 y en 42 años de labor organizó la Iglesia Valdense. Crió 12 hijos a los que les dio educación universitaria. María fue la tercera mujer en recibirse de médica en Uruguay en 1909 y Alice, la quinta en 1916. Se jubiló de Pastor en 1919 y terminó de construir su casa en 1920 con la ayuda de sus hijos. Falleció en 1928.

12- Casa Valdense:

Sede administrativa central de la Iglesia Valdense en el Río de la Plata. Atiende todo lo que hace a los asuntos espirituales y materiales de las iglesias de Uruguay y Argentina. Todos los meses se reúne la Mesa Valdense bajo la dirección del Moderador. Fue inaugurada el 19 de febrero de 1984.

13- Biblioteca Archivo Valdense:

Es la institución de la iglesia que conserva toda la documentación que hace la historia de los valdenses y de las colonias. Es única en su tipo en Sudamérica. Es mantenida en un ambiente controlado en temperatura y humedad.

14- Librería Morel:

Primera y más antigua librería evangélica del interior del país. Comenzó a funcionar en 1936. Lleva el nombre del primer Pastor Valdense llegado a Sudamérica en 1860.

Por información 
Asociación de Guías de Colonia 
Tel. (+598) 452 22309  
E-mail: asociacionguiascolonia@gmail.com


Calle de los Suspiros, Colonia del Sacramento


Calle de los Suspiros
En nuestro recorrido por Colonia del Sacramento, pasando el Baluarte de San Miguel, llegamos a la emblemática Calle de los Suspiros, cuya fisonomía representa un viaje en el tiempo al pasado de la Colonia.

Esta empedrada y angosta calle, que desemboca en el Río de la Plata, es típicamente portuguesa, posee trazado y pavimento original, y podemos apreciar su empedrado de cuña con desagüe central.

La calle guarda características espaciales de la primera época colonial, donde diversos estilos de construcción se conjugan sin perder identidad. A lo largo de ésta encontraremos típicas casa populares del primera mitad del s. XVIII, con techos de madera dura, cañas aseguradas con tientos, barro y cubierta de tejas, paredes de adobe y de colores variados.

La calle se denominó Ansina, luego Montevideo Chico hasta que finalmente le quedo el nombre De los Suspiros por lo Hermoso de su paisaje.  

Aunque circulan otras leyendas en torno a su nombre; unas de éstas señala que la calle era el camino que tomaban los presidiarios sentenciados a muerte que serían fusilados a la vera del río. 

Otra, habla de que en ella moraban las prostitutas de la época. También se dice que dado que la calle está en pendiente, cuando el viento sopla, se escuchan silbidos que semejan suspiros.

Más allá de cual sea su origen De los Suspiros, es la calle que más flashes recibe y la que más aman los visitantes que quedan prendados de su encanto.



En la actualidad, en esta calle funcionan un restaurante, con especialidades en base a quesos y diversos productos regionales y un Atelier, donde se exiben algunas pinturas y esculturas de artistas uruguayos, con un pintoreco jardín, que también vale la pena recorrer.



viernes, 18 de octubre de 2013

Inversiones inmobiliarias en Carmelo


Carmelo, es una de las zonas de Colonia que hace años recibe turismo argentino pero hace unos años comenzó a tomar impulso con la llegada del empresario argentino Eduardo “Pacha” Cantón al frente del hotel Four Seasons Resort y el desarrollo del barrio privado El Faro. 

Actualmente se destacan otros tres barrios residenciales (La Concordia, Carmelo Golf y Médanos de Punta Gorda), donde hay una fuerte presencia de inversores argentinos. 

A partir del desembarco de Cantón en la zona, los precios no dejaron de crecer y según un relevamiento del diario Clarín los predios cercanos a Carmelo en algunos casos trepan hasta los U$S 100.000 la hectárea, lo que lo llevan a estar en línea con algunos valores que hoy se manejan para Punta del Este y sus alrededores.

De acuerdo a una estimación de Gabriel Conde, operador inmobiliario de Carmelo y presidente de la Cámara Inmobiliaria del Uruguay, esas cifras se pagan en fracciones de tierra con perfil inmobiliario y/o turístico residencial ubicadas sobre el Río de la Plata o arroyos interiores navegables. “En estas ubicaciones los valores van desde US$ 30.000 hasta US$ 100.000 por hectárea”, aseguró en declaraciones a Clarín.

Conde señala que en los primeros 5 kilómetros circundantes a la ciudad de Carmelo, la mayoría de las fracciones van de 1 a 10 hectáreas y los precios oscilan entre 20.000 y 80.000 dólares y se llega a US$ 100.000 en las fracciones chicas, que son las que tienen un perfil más turístico residencial”. 

También está proyectado el desembarco de la cadena hotelera Howard Johnson (foto), que tiene previsto operar bajo la modalidad de condo hotel con más de 120 habitaciones, amarras de uso exclusivo y centro comercial, entre una larga lista de servicios diferenciales.

Fuente: Diario El Clarín


jueves, 17 de octubre de 2013

Riachuelo, Colonia


Ubicado a 55 kilómetros de Buenos Aires, y a 16 km. vía terrestre, de Colonia del Sacramento se encuentra Riachuelo, una hermosa media luna de arenas blancas, sobre el Río de la Plata.



En ésta desemboca El Riachuelo, arroyo que remontan gran numero de embarcaciones, hasta arribar a Embarcadero de Yates, este recorrido de 5 km, es considerado por muchos, uno de los últimos reductos vírgenes de la ribera uruguaya. No son pocos los que aseguran que pronto será destino de inversiones inmobiliarias que lo convertirán en un nuevo Carmelo.

La mayoría de los visitantes arriban en sus embarcaciones y provenientes directamente desde Buenos Aires, Colonia del Sacramento  u otros puertos cercanos. Pero también se puede acceder al Parque Embarcadero de Yates El Riachuelo, desde Ruta 1 km. 167 recorriendo tan sólo 1 kilómetro. Y para acceder a la playa se deben recorren 7 km dede el empalme entre ruta 1 y 50.

Los navegantes argentinos, que lo conocen bien, lo describen como un destino idílico. Hablan de sus playas de arena blanca; de sus bosques de pinos y cabos en flor. Y de inusuales lagunas de agua cristalina producto de canteras de piedra.

Las embarcaciones que se adentran por primera vez en el arroyo Riachuelo, salvo por las escolleras exteriores que besan el Río de la Plata, tienen la sensación de ser los primeros. A lo largo de estos cinco kilómetros de este zigzagueante arroyo, todo está virgen, repleto de árboles sobre ambas márgenes, que al caer la tarde regalan unos preciados espacios de sombra. Sin embargo, a poco de andar empiezan a aparecer los veleros, amarrados a algún tronco, fondeados, en medio del arroyo.

Tras 15 o 20 minutos de marcha aparecen los rastros de civilización. Un muelle de hormigón ofrece la posibilidad de cargar agua corriente o bajar a tierra. De allí nace una calle asfaltada que conduce al edificio colonial de Hidrografía (antiguamente era la casa del navegante argentino Renné Salem), donde se paga el costo de la amarra. 

También hay una pequeña dependencia de la Prefectura, hamacas, un muelle para botes, baños con duchas y teléfonos públicos. 

Una curiosa cancha de golf 
Hay algunos servicios: dos canchas de paddle y una de squash. Pocos años atrás, Amilcar, un navegante argentino habitué de Riachuelo, se animó a crear entre tanto campo de pastizales una cancha de golf subido a un tractor prestado. Si bien no es un campo profesional, la cancha está en excelentes condiciones y permite que cualquiera pueda dar una vuelta por los nueve hoyos.

Pequeñas Lagunas de Agua Cristalinas
Pero uno de los encantos más exclusivos de Riachuelo son, sin duda, las canteras. La más grande e imponente, y a su vez la más cercana, se encuentra a cinco minutos de caminata desde la calle. Son enormes piletas de piedra que se llenaron con agua de napa totalmente cristalina cuando las excavaciones llegaron a una profundidad tal que irrumpió el agua. La cantera principal tiene casi 4000 metros cuadrados y 14 metros de profundidad. Aquí la gente viene a nadar y siempre están los audaces que se tiran de clavado desde las rocas más altas, que sobresalen hasta llegar a unos diez metros. Por ser un espacio totalmente natural, su acceso para nadar es restringido: sólo hay dos sitios donde la naturaleza permite salir en forma cómoda. Es una atracción que suele congregar a buceadores profesionales.

Despensa y restaurante
Ventura, una mítica despensa de los años 50 convertida en restaurante, es el único lugar donde se puede comer o comprar alimentos. Esta especie de quincho semicubierto de dimensiones generosas se ubica sobre la ruta y reune cada noche a los nautas que escapan de la comida de barco en busca de una buena parrillada o pastas caseras. El lugar es netamente rústico. Las mesas están hechas de largos tablones sobre caballetes, que se comparten con otros comensales. Y cuelgan de techos y paredes, miles de recuerdos de cada velero que pisó el lugar: banderines, tablas talladas, remos, salvavidas, troncos con inscripciones en sogas marineras. Todos los veleros dejaron allí algún objeto con su nombre estampado y el año de la visita. Aquí casi no circula el efectivo: la cuenta se carga a nombre de la embarcación en la que viaja y se paga el monto final antes de partir.

Muchos navegantes traen su auto por tierra. De esta manera, también es factible estar en Colonia del Sacramento en 15 minutos, donde abundan los lugares para cenar y hacer las compras.

Algo de historia 
Hasta hace 40 años, muy pocos veleros visitaban Riachuelo. Elena Mato, a cargo de la oficina de Hidrografía, fue testigo del crecimiento de este lugar solitario hasta convertirse en un destino vacacional. Ella y su marido viven aquí desde 1978, cuando todo era muy salvaje, pero realmente familiar. Los veleros extraían agua de un aljibe, que cargaban en bidones o vertían en sus tanques para ducharse. “Todos nos conocíamos. Venían veleros extranjeros, personajes muy particulares y solitarios, con los que compartimos mates, asados y muchas horas de charla. Hasta que en 1979 se cerró la Barra de San Juan (destino para veleros de geografía similar) y empezó a crecer Riachuelo”, recuerda Mato.

En 1986 se construyó el muelle de hormigón, y luego se restauró la oficina de Hidrografía Naval, se hicieron los baños y el resto de las instalaciones que permiten disfrutar de este lugar en un entorno totalmente natural.

Hace tres años, la Barra de San Juan volvió a cerrarse para la náutica deportiva. Riachuelo se convirtió así en el lugar elegido por los veleros argentinos que quieren aislarse del ruido y escuchar el canto de los pájaros, aunque desde la playa, los días más despejados, se puede contemplar la silueta de los edificios de Buenos Aires.

Cómo llegar desde Colonia
•En auto desde Colonia : tomar la ruta 1 hacia Montevideo, y en el kilómetro 12 doblar a la derecha en el camino Ventura Casal, hasta el fondo.

Fuente: LA NACION
Datos Utiles Para los Navegantes: (Aquí)